El Omega 3 ayuda a reducir los niveles de triglicéridos, regula la presión arterial, mejora la circulación y disminuyen el riesgo de arritmias y coágulos sanguíneos.
Consumir Omega-3 de forma regular no es solo una medida preventiva, es una forma de proteger tu corazón hoy y fortalecerlo para el futuro.